asociaciones

Cuidado con los cuidados

Las mujeres son en la mayoría de los casos las cuidadoras universales, desde que parimos hasta que morimos estamos cuidando y muchas desde antes también, que las hay que a los ocho años por ser la mayor ya cuidaba de sus hermanos pequeños, porque es normal que una mujer sola no pueda cuidar de una casa, un marido, ocho hijos… y alguna que otra que también llevaba el
campo para adelante.

Esto pasaba hace 60 años en España, fuera de España en los llamados países subdesarrollados sigue pasando, las mujeres y las niñas trabajan desde que tienen uso de razón en los cuidados, que no digo que los hombres no trabajen también desde niños, pero en otras cosas y hoy vamos a hablar de los cuidados.

Desde aquí yo planteo un nuevo enfoque de la consecución de la igualdad, las mujeres nos indignamos cuando nos preguntan por los cuidados en cualquier entrevista personal o profesional, cuando nos preguntan por los hijos (que nunca por las hijas). No queremos que se nos pregunte por los hijos o por las hijas porque a un hombre nunca se le pregunta por los hijos o por las hijas, claro se supone que un hombre con una trayectoria profesional de alta responsabilidad o de éxito no puede tener esas preocupaciones, ¡¡ya habrá alguien que se encargue de eso!!, ya está la mujer para eso, ¿no?

Como queremos ser iguales que los hombres no queremos que se nos pregunte por los hijos, por las hijas, por nuestros mayores y nuestras mayores, por la organización del hogar y la casa…, ¿pero entonces a quien le preguntamos por esas cosas?, ¿a quién preguntamos por esas responsabilidades y preocupaciones que nos hacen personas?, ¿preguntamos a la chica (fíjense que aquí en ningún caso vamos a decir chico) que tenemos en casa?, ¿preguntamos a esa mujer a la que en la mayoría de los casos se le paga un sueldo, bastante por debajo del salario mínimo en ocasiones, que en la mayoría de los casos no está dada de alta en la seguridad social y que “viste” mucho a aquella que la menciona?, ¿o volvemos a condenar al ostracismo a “la mujer”?, ¿o volvemos a colocar en la sombra la corresponsabilidad del hogar y la dejamos solo para algo de lo que hablar en la escuela en los programas de igualdad, que al final ni se contabilizan en las calificaciones finales ni se vuelve a hablar de ellos nunca jamás una vez que sales de la misma?

¡¡Pues NO!!, hay que preguntarles a ellos también, hay que preguntar a ese hombre que se sienta delante de una cámara y que explica los índices de déficit del país o que ocupa la cartera de exteriores quién gestiona en su casa la asistencia de los niños al colegio o quién gestiona la compra de uniformes de las niñas o la compra semanal del súper. Qué banalidades ¿verdad?, ¡¡por favor!! ¿cómo vamos a perder el tiempo de una entrevista al director general del Banco de España en preguntarle que quién lleva a sus hijos al colegio?, está claro, ese señor tendrá criada en casa que se encargue de todas esas cosas mientras él trabaja, que es lo realmente importante, lo de la chica de casa no es trabajo, es solo para comer. Pero, ¿y su mujer?, ¿a qué se dedica entonces?, ¿a las obras benéficas?, como nuestra Reina Leticia que cuando viene algún dirigente extranjero a visitar al Rey se prepara alguna visita a algún colegio o a algún hospital para “entretener” a la “señora” del mandatario extranjero. Hay que tener en cuenta que: los niños y las niñas son el futuro del país, preocuparse por las personas enfermas aporta ese toque de cercanía al pueblo que tanto necesitan los dirigentes…, ¿pero y del pasado quien se ocupa?, del pasado de nuestra humanidad, que son los ancianos y las ancianas, de aquellos y de aquellas que se encargaron de criarnos, de alimentarnos, de educarnos, de cuidarnos cuando estábamos enfermas o enfermos, de esas personas que hoy no tienen rendimiento económico, ¿quién se ocupa?, ¿cuál es el futuro de la humanidad? Volvemos a la misma cuestión de siempre, rendimiento económico, así que ¡¡chicas!!, nosotras parimos y nosotras cuidamos, va siendo hora de que dejemos de querer ser iguales y queramos ser mujeres, de que pongamos en auge las emociones “femeninas”, esas que se preocupan por los demás, las que ponen nombre a las empleadas de las grandes empresas y las que hacen que sigamos siendo humanos, cuando te enfermas, cuando pierdes a un ser querido, el dinero pasa a ser solo eso dinero, prefieres tener a alguien que te escuche junto a ti que tener las llaves del apartamento de Marbella.

Besos, ¡¡cuídate!!

Deja un comentario